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A pesar de los muchos obstáculos que se presentaron durante el proceso de planificación, Dios fue fiel con nosotros y nos permitió llevar a cabo el proyecto misionero en Perú. Al final, fue El quien decidió las fechas, preparó las personas y mostró los lugares donde debíamos ir. Desde el principio, uno de los mayores obstáculos fue el dinero. Faltaban ya solo dos semanas para la realización del viaje y aún no contábamos con los fondos necesarios. Adicionalmente, estuvimos trabajando junto a un grupo de norteamericanos esas dos semanas en Guatemala, por lo que no tuvimos suficiente tiempo para levantar todas las finanzas. Sin embargo, decidimos seguir adelante con el plan, trabajando y motivando para llevar un grupo al proyecto.
Pero Dios es fiel. Justo una semana antes El nos proveyó todo lo que necesitamos y aún más de lo que esperábamos, pues nos regaló un viaje a las ruinas de Machupicchu. Nuestro Padre es especial y detallista. Durante nuestro tiempo en Perú estuvimos viajando junto con 21 personas (guatemaltecos y salvadoreños). Trabajamos con 5 iglesias en las localidades de Surquillo, Campoy, Villa el Salvador, Comas y Chaclacayo. Fue una gran experiencia para todos los hermanos que participaron y fuimos realmente muy bendecidos con todo lo que necesitabamos. Tuvimos la oportunidad de distribuir mucha literatura y compartimos el mensaje con más de mil personas. Cientos de personas y niños aceptaron al Señor en su vida y decenas se reconciliaron.
También tuvimos la oportunidad de brindar capacitación a más de 100 líderes y miembros de la iglesia, en temas como evangelismo creativo, liderazgo, temas juveniles y matrimonios. Viajamos por varios departamos para poder llegar al Cuzco y en varios sitios nos detuvimos a distribuir tratados y oramos por eso lugares. Después de esta experiencia, muchos quedaron motivados a integrar el equipo de OM Guatemala. Estamos ya de regreso en nuestro país con nuevos retos y desafíos. Confiamos en que Dios es el hacedor de la obra y nosotros sus instrumentos para llevarla a cabo. Isaías 41:10 es nuestro versículo lema para este año y lo pudimos ver en este viaje. Muchas gracias por sus oraciones, porque fueron el arma más poderosa para llevar a cabo este proyecto. |
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