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Ahora podré leer la Biblia |
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Uno de los niños que fue atendido durante nuestra brigada médica en Guatemala, era un niño que fue abandonado por su madre y presentaba problemas de visión. El fue revisado por el equipo de médicos y por la pareja de suizos que nos acompañaba.
Dios proveyó unos lentes para él, los cuales aún no sabemos su procedencia. Lo cierto es que estos lentes, bajo el criterio médico profesional, eran justo lo que el pequeño necesitaba. El niño dijo que lo primero que quería hacer ahora que podía ver bien era empezar a leer la Biblia, pues antes no podía hacerlo. Este es solo uno de los muchos testimonios que pudimos ver y experimentar. Dios nos dio la oportunidad de bendecir a mucha gente de escasos recursos que no tenían la oportunidad de ir al médico y recibir un diagnostico preciso por sus dolencias. Personas con tristeza y dolor que arrastraban cargas por años. Gracias por sus oraciones. Sigamos sirviendo al Rey de Reyes, pues es lo mejor que podemos hacer en esta vida.
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